1. Con la piel limpia, aplica una cantidad muy pequeña (del tamaño de un grano de arroz por ojo).
2. Reparte con el dedo anular a toquecitos, sin arrastrar, por el hueso orbital (contorno).
3. Deja que se absorba 30–60 segundos.
Por la mañana, termina con protector solar (especialmente si te da el sol en esa zona).
Si lo usas con maquillaje, aplícalo antes y espera a que se asiente.
Tip: evita aplicarlo demasiado cerca de la línea de las pestañas si sueles tener ojos sensibles.